Preparación
- Comienza picando finamente el jamón serrano. Si usas jamón ibérico con mucha grasa, puedes reservar un poco de la grasa para dar más sabor a la bechamel.
- En una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva y sofríe la cebolla picada a fuego medio-bajo durante 5-7 minutos hasta que esté transparente. Añade el ajo si usas y cocina 1 minuto más.
- Agrega el jamón picado y sofríe durante 2-3 minutos para que libere su sabor. Reserva esta mezcla.
- En una cacerola grande, derrite la mantequilla a fuego medio. Cuando esté completamente derretida, añade la harina y cocina durante 2-3 minutos, revolviendo constantemente. Este paso es crucial para eliminar el sabor a harina cruda.
- Poco a poco, vierte la leche caliente (puedes calentarla en el microondas o en otra cacerola) mientras bates constantemente con unas varillas para evitar grumos.
- Continúa cocinando a fuego medio, revolviendo sin parar, hasta que la bechamel espese. Esto tomará aproximadamente 10-15 minutos. Debe quedar muy espesa, casi como una masa.
- Incorpora la mezcla de jamón y cebolla a la bechamel. Añade la nuez moscada, sal y pimienta al gusto. Recuerda que el jamón ya es salado, así que prueba antes de añadir más sal.
- Cocina la mezcla por 5 minutos más, revolviendo constantemente. La masa debe despegarse de los bordes de la cacerola cuando esté lista.
- Extiende la masa en una bandeja o fuente, cubre con papel film directamente sobre la superficie (para evitar que se forme costra) y deja enfriar a temperatura ambiente.
- Una vez fría, refrigera la masa por al menos 4 horas, preferiblemente toda la noche. Esto facilitará enormemente el moldeado de las croquetas.
- Para formar las croquetas: Con las manos ligeramente enharinadas, toma porciones de masa y forma bolitas o cilindros del tamaño deseado (aproximadamente una cucharada sopera).
- Pasa cada croqueta por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurándote de que queden bien cubiertas. Colócalas en una bandeja.
- Refrigera las croquetas rebozadas durante 30 minutos antes de freír. Esto ayuda a que el rebozado se adhiera mejor.
- Calienta abundante aceite en una sartén honda a 170-180°C. Fríe las croquetas en tandas, sin amontonarlas, hasta que estén doradas por todos lados (aproximadamente 2-3 minutos).
- Escurre sobre papel absorbente y sirve inmediatamente calientes, acompañadas de limón y salsas al gusto.
🥘 El Arte de la Bechamel
Punto perfecto: Debe despegarse de los bordes de la cacerola.
Sin grumos: Leche caliente y batir constantemente.
Cocción de harina: 2-3 minutos para eliminar sabor crudo.
Reposo esencial: Mínimo 4 horas en nevera.
🍖 Variaciones de Croquetas
Croquetas de Pollo: Sustituir jamón por pollo desmenuzado.
Croquetas de Bacalao: Bacalao desalado y desmigado.
Croquetas de Espinacas: Espinacas cocidas y escurridas.
Croquetas de Queso: Queso manchego o cabrales.
⚠️ Problemas Comunes
Se rompen al freír: Bechamel muy líquida o poco reposo.
Rebozado se cae: No refrigerar después de rebozar.
Crudas por dentro: Aceite muy caliente o croquetas muy grandes.
Demasiado aceite: Temperatura incorrecta del aceite.
🔥 Métodos de Cocción Alternativos
Horno: 200°C 15-20 minutos, girando a mitad.
Air Fryer: 200°C 10-12 minutos, rociar con aceite.
Freidora sin aceite: Seguir instrucciones del fabricante.
Sartén: Poco aceite, dorar por todos lados.
📦 Congelación y Conservación
Masa cruda: Congelar antes de rebozar, hasta 3 meses.
Rebozadas crudas: Congelar en bandeja y luego guardar.
Horneadas/fritas: Congelar después de cocinar.
Descongelar: Directamente al aceite o horno.