Preparación
- Prepara la masa de pasta: En una superficie limpia o en un bol grande, forma un volcán con la harina. Añade la sal en el centro y haz un hueco en medio.
- Rompe los huevos en el centro del volcán de harina. Añade el aceite de oliva. Con un tenedor, comienza a batir los huevos suavemente, incorporando gradualmente la harina de los bordes.
- Amasa: Cuando la mezcla se vuelva demasiado espesa para el tenedor, usa las manos para amasar. Amasa durante 8-10 minutos hasta obtener una masa suave, elástica y homogénea. Si está muy seca, añade agua, una cucharadita a la vez. Si está muy pegajosa, añade un poco más de harina.
- Deja reposar la masa: Forma una bola con la masa, cúbrela con film plástico o un paño húmedo y deja reposar a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos (mejor 1 hora). Esto relajará el gluten y hará la masa más fácil de estirar.
- Mientras reposa la masa, prepara el relleno: Lava bien las espinacas frescas. En una sartén grande con un poco de agua (o aceite de oliva), cocina las espinacas a fuego medio hasta que se ablanden, aproximadamente 3-4 minutos. Si usas espinacas congeladas, descongélalas y escúrrelas bien.
- Escurre las espinacas: Coloca las espinacas cocidas en un colador y presiona con una cuchara para eliminar el exceso de líquido. Luego envuélvelas en un paño de cocina limpio y exprímelas bien. Es crucial que estén bien secas para que el relleno no sea húmedo.
- Pica las espinacas: Pica finamente las espinacas escurridas con un cuchillo o en un procesador de alimentos.
- Sofríe la cebolla y ajo (opcional): En una sartén con una cucharada de aceite de oliva, sofríe la cebolla picada (si usas) a fuego medio hasta que esté transparente. Añade el ajo picado y cocina 1 minuto más.
- Prepara la mezcla del relleno: En un bol mediano, combina la ricotta, las espinacas picadas, el queso parmesano rallado, el huevo, la nuez moscada, y la cebolla y ajo sofritos si los usaste. Mezcla bien hasta combinar. Sazona con sal y pimienta al gusto. Refrigera mientras preparas la masa.
- Estira la masa: Divide la masa en 4 porciones iguales. Trabaja con una porción a la vez, manteniendo las otras cubiertas. En una superficie enharinada, estira la masa con un rodillo hasta obtener un rectángulo muy fino (aproximadamente 1-2 mm de grosor). Puedes usar una máquina de pasta si tienes, empezando por el ajuste más ancho y avanzando hasta el más fino.
- Forma los raviolis: Coloca cucharaditas del relleno (aproximadamente 1 cucharadita colmada) sobre la mitad de la lámina de masa, dejando unos 3 cm entre cada montón. Con un pincel de cocina o los dedos, humedece ligeramente la masa alrededor de cada montón de relleno con agua.
- Sella los raviolis: Dobla la otra mitad de la lámina de masa sobre el relleno. Presiona suavemente alrededor de cada montón de relleno para eliminar el aire atrapado y sellar los bordes.
- Corta los raviolis: Usa un cortador de raviolis, un vaso o un cuchillo afilado para cortar cuadrados o círculos alrededor de cada relleno. Presiona bien los bordes para asegurar un buen sellado.
- Coloca los raviolis en una bandeja enharinada: Espolvorea harina en una bandeja o tabla y coloca los raviolis sin que se toquen. Repite el proceso con el resto de la masa y el relleno.
- Prepara la salsa: En una sartén grande, derrite la mantequilla a fuego medio-bajo. Añade las hojas de salvia y el diente de ajo machacado. Cocina durante 3-4 minutos hasta que la mantequilla espume ligeramente y las hojas de salvia estén crujientes. Retira el ajo.
- Cocina los raviolis: Lleva una olla grande con agua salada a ebullición. Añade los raviolis (en lotes si es necesario) y cocina durante 3-4 minutos (los raviolis frescos flotarán cuando estén listos).
- Reserva agua de cocción: Antes de escurrir, toma 1/2 taza del agua de cocción.
- Combina con la salsa: Con una espumadera, transfiere los raviolis cocidos directamente a la sartén con la salsa de mantequilla y salvia. Añade 1/4 taza del agua de cocción.
- Termina el plato: Revuelve suavemente para cubrir los raviolis con la salsa. Si usas ralladura de limón, añádela ahora. Espolvorea con queso parmesano.
- Sirve inmediatamente: Divide los raviolis en platos calientes. Decora con hojas de salvia fritas extra, más queso parmesano y pimienta negra recién molida.
🍝 El Secreto de los Raviolis Perfectos
Masa descansada: 30 min mínimo para gluten relajado.
Relleno seco: Exprimir bien las espinacas cocidas.
Sin aire: Eliminar todo aire al sellar para evitar que abran.
Cocción corta: 3-4 minutos máximo para raviolis frescos.
🧀 Variaciones de Salsa
Burro e salvia: Mantequilla y salvia (clásica).
Pomodoro: Salsa de tomate simple.
Panna: Crema con champiñones.
Pesto: Pesto de albahaca o rúcula.
⚠️ Problemas y Soluciones
Se abren al cocinar: Mala selladura o aire atrapado.
Masa dura: No amasar suficiente o falta de líquido.
Relleno húmedo: Espinacas no bien escurridas.
Pegajosos: No usar suficiente harina al trabajar.
🔥 Técnicas de Formado
Manual: Cortar con cuchillo o vaso.
Raviolera: Molde especial para raviolis.
Máquina de pasta: Con accesorio para raviolis.
Tortellini: Forma de anillo, más elaborado.
💪 Beneficios Nutricionales
Hierro: Espinacas ricas en hierro vegetal.
Calcio: Ricotta y parmesano para huesos.
Proteínas: Huevos y quesos de calidad.
Vitaminas: Espinacas con vitamina A, C, K.