Spaghetti Carbonara Auténtica

⏱️ 25 minutos 🍽️ 4 personas ⭐ Media
Spaghetti Carbonara cremosa con panceta y pimienta negra

💡 Consejo del Chef

La clave para una carbonara perfecta está en la técnica del "mantecatura": mezclar la pasta caliente con la salsa de huevo fuera del fuego, usando el calor residual de la pasta para cocinar los huevos sin que se conviertan en revuelto. Nunca añadas crema - la auténtica carbonara romana solo lleva huevo, queso, panceta y pimienta. Guarda agua de la cocción de la pasta para ajustar la consistencia de la salsa.

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Ingredientes

Para la pasta:

  • 400g de spaghetti de calidad
  • Sal gruesa para el agua

Para la carbonara:

  • 150g de guanciale o panceta (preferiblemente guanciale auténtico)
  • 4 huevos grandes (3 yemas + 1 huevo entero)
  • 120g de queso pecorino romano rallado (o parmesano si no encuentras)
  • 40g de queso parmesano rallado
  • Pimienta negra recién molida (generosamente)
  • Agua de cocción de la pasta (para ajustar consistencia)

Ingredientes opcionales (no tradicionales):

  • 1 diente de ajo (para infusionar el aceite)
  • Perejil fresco picado (para decorar)
  • Vino blanco (para deglasar la panceta)

Variaciones aceptadas:

  • Clásica romana: Guanciale, pecorino, huevo, pimienta
  • Panceta: Panceta ahumada o no ahumada
  • Mixta: Panceta + jamón serrano
  • Vegetariana: Champiñones portobello en lugar de panceta
  • Light: Solo claras de huevo (menos cremosa)

Para servir:

  • Queso pecorino o parmesano rallado extra
  • Pimienta negra recién molida
  • Pan rústico tostado
  • Vino blanco frío (Frascati o Pinot Grigio)
  • Ensalada de rúcula con limón

Preparación

  1. Prepara todos los ingredientes: Corta el guanciale o panceta en cubos pequeños de aproximadamente 1 cm. Ralla finamente los quesos pecorino y parmesano. Separa 3 yemas de huevo y añade 1 huevo entero (o usa 4 yemas para una carbonara más cremosa).
  2. Prepara la mezcla de huevo y queso: En un bol mediano, bate los huevos con los quesos rallados y abundante pimienta negra recién molida (al menos 1 cucharadita colmada). La mezcla debe quedar homogénea. Reserva.
  3. Pon a hervir el agua: En una olla grande, llena con abundante agua (al menos 4 litros para 400g de pasta). Añade sal generosamente (como agua de mar) cuando el agua hierva. Luego añade los spaghetti.
  4. Cocina la pasta: Cocina los spaghetti según el tiempo indicado en el paquete, pero al dente (generalmente 1 minuto menos de lo indicado). Es crucial que la pasta esté al dente para la carbonara.
  5. Mientras se cocina la pasta, prepara el guanciale: En una sartén grande o cacerola, cocina el guanciale a fuego medio-bajo sin añadir aceite (la panceta soltará su propia grasa). Cocina hasta que esté crujiente y dorado, pero no quemado.
  6. Si usas ajo (opcional no tradicional): Añade un diente de ajo machacado a la sartén con la panceta, retíralo cuando esté dorado para que no amargue.
  7. Reserva la grasa: Cuando el guanciale esté listo, retira la sartén del fuego. Con una cuchara ranurada, retira el guanciale y déjalo escurrir sobre papel absorbente. Reserva la grasa en la sartén.
  8. Reserva agua de cocción: Justo antes de escurrir la pasta, toma 1 taza del agua de cocción. Este agua con almidón es oro líquido para la carbonara.
  9. Escurre la pasta: Escurre los spaghetti al dente, pero no los enjuagues. Mantén la pasta caliente.
  10. Combina la pasta con el guanciale: Vierte la pasta escurrida en la sartén con la grasa del guanciale (fuera del fuego). Añade el guanciale crujiente y mezcla bien para que la pasta se impregne de la grasa.
  11. Tempera la mezcla de huevo: Añade 2-3 cucharadas del agua caliente de cocción a la mezcla de huevo y queso, batiendo rápidamente. Esto ayuda a temperar los huevos y evitar que se cocinen de golpe.
  12. El momento crucial - la mantecatura: Retira completamente la sartén del fuego si aún no lo has hecho. Vierte la mezcla de huevo sobre la pasta caliente, revolviendo rápidamente y vigorosamente con unas pinzas o tenedores.
  13. Añade agua de cocción: Mientras revuelves, añade poco a poco agua de cocción (comienza con 1/4 taza) hasta que la salsa tenga una consistencia cremosa que cubra la pasta. La salsa se espesará con el calor residual.
  14. Revisa la consistencia: La carbonara perfecta debe tener una salsa cremosa que cubra la pasta sin ser líquida. Si está muy espesa, añade más agua de cocción. Si está muy líquida, revuelve un poco más - se espesará.
  15. Prueba y ajusta: Prueba y ajusta la sazón si es necesario (normalmente no necesita sal adicional porque el queso y la panceta ya son salados). Añade más pimienta negra si lo deseas.
  16. Sirve inmediatamente: La carbonara debe servirse inmediatamente mientras está caliente y cremosa. Divide en platos calientes.
  17. Presentación final: Espolvorea cada porción con queso pecorino rallado extra y abundante pimienta negra recién molida. Si usas perejil (no tradicional), espolvorea un poco por encima.
  18. ¡No esperes! La carbonara se disfruta al momento. Sirve con pan tostado para limpiar el plato y un vaso de vino blanco frío.

🍝 El Secreto de la Carbonara Perfecta

Sin crema: La auténtica solo usa huevo para cremosidad.
Fuera del fuego: Mezclar huevo solo con calor residual.
Agua de cocción: El almidón es el espesante natural.
Guanciale: Panceta curada romana (panceta si no hay).

🧀 Variaciones Auténticas

Romana pura: Guanciale + pecorino romano.
Norteña: Pancetta + parmesano reggiano.
Moderna: Huevo + nata montada (no tradicional).
Vegetariana: Champiñones + huevo + pecorino.

⚠️ Problemas y Soluciones

Huevo revuelto: Pasta muy caliente o fuego encendido.
Salsa líquida: Poco queso o mucho agua de cocción.
Pasta pegajosa: No suficiente agua para cocer.
Sin sabor: Poca pimienta o queso de baja calidad.

🔥 Errores Comunes a Evitar

Crema: La carbonara auténtica no lleva crema.
Ajo: No es tradicional (aunque algunos lo añaden).
Cebolla: Nunca se añade cebolla a la carbonara.
Queso fundido: Usar queso rallado, no queso fundido.

💪 Beneficios Nutricionales

Proteína completa: Huevos y queso de alta calidad.
Calcio: Queso pecorino y parmesano ricos en calcio.
Energía sostenida: Pasta al dente de digestión lenta.
Grasas buenas: Grasas naturales del huevo y queso.

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