Para pelar los duraznos fácilmente, haz un corte superficial en forma de cruz en la base, sumérgelos en agua hirviendo por 30 segundos y luego en agua con hielo. La piel se desprenderá casi por sí sola.
Maceración: Esencial para extraer los jugos naturales y crear un jarabe que ayudará en la cocción. No la omitas.
Textura: Decide si quieres mermelada con trozos (remueve suavemente) o más homogénea (tritura ligeramente con batidora de mano a la mitad de la cocción).
Punto de gelificación: Los duraznos tienen pectina natural, pero menos que otras frutas. La canela ayuda a espesar ligeramente.
Prueba del plato frío: El mejor método para saber si está en su punto. La mermelada lista forma una capa que no se escurre al inclinar el plato.
Recuerda que al enfriar espesará más, así que sácala un poco antes de alcanzar la consistencia final deseada.
Fuego alto: Solo al inicio para disolver el azúcar (10 min)
Fuego medio-bajo: Cocción principal a fuego suave (45-60 min)
Remover: Al principio cada 10-15 min, luego cada 5-7 min cuando empiece a espesar
Mantén un hervor suave constante. Si hierve demasiado fuerte, puede quemarse en el fondo o evaporarse demasiado rápido.
Mermelada de Durazno y Vainilla: Sustituye la canela por 1 vaina de vainilla abierta o 1 cucharadita de extracto puro de vainilla.
Mermelada de Durazno y Jengibre: Añade 2 cucharadas de jengibre fresco rallado para un toque picante y aromático.
Mermelada de Durazno y Almendra: Agrega 1/2 cucharadita de extracto de almendra al final o unas almendras fileteadas tostadas.
Mermelada de Durazno y Frambuesa: Incorpora 1 taza de frambuesas frescas o congeladas a la mitad de la cocción.
Mermelada de Durazno y Ron: Añade 2-3 cucharadas de ron oscuro al final de la cocción para un sabor más adulto.
Mermelada de Durazno y Lavanda: Agrega 1 cucharadita de lavanda seca (comestible) durante los últimos 5 minutos de cocción.